No es sólo Mason Greenwood: es toda la violencia estructural heterocispatriarcal

El futbolista del Manchester United Mason Greenwood fue detenido luego de que su pareja lo denunciara por violencia de género. El club anunció que el futbolista fue suspendido y que no jugará ni entrenará hasta nuevo aviso.
Greenwood no es el primer futbolista denunciado, ni -sorpresa- creemos que vaya a ser el último. Más allá de esta situación particular, ¿cuál es el entramado que atraviesa esta situación, que la sostiene y promueve? ¿Qué pasa con el pacto de machos, cuando los ídolos de fútbol son violentos, cuándo se sospecha de la persona que denuncia?
El Manchester United suspendió a Mason Greenwood "hasta nueva orden", informó el propio club después de que una mujer lo acusara de golpearla, con posteos de videos, audios y fotos que rápidamente desaparecieron de su cuenta de Instagram #AFP pic.twitter.com/4zefZtvPSJ
— Agence France-Presse (@AFPespanol) January 30, 2022
Es Mason Greenwood pero también es Facundo Medina, jugador de la selección argentina y del club francés Lens que fue denunciado por su expareja por violencia de género, a fines de diciembre de 2021. Es Greenwood, es Medina y también Nahitan Nández, exfutbolista de Boca Juniors e integrante del seleccionado uruguayo y del Cagliari italiano, que este mes fue denunciado por violencia doméstica, psicológica y patrimonial. Son tres denuncias de violencia de género a futbolistas de primera división en sólo un mes.
? Facundo Medina, jugador del Lens habitualmente citado por Lionel Scaloni a la Selección ??, fue puesto bajo custodia policial por violencia de genero. Lo denunció una expareja. pic.twitter.com/Fn2VE212ws
— Pablo Noya ?️?️ (@PablitoNoya) December 26, 2021
Son Greenwood, Medina, Nández ahora, y antes fueron Alexis Zárate, Sebastián Villa, Miguel Brizuela, Thiago Almada, Benjamin Mandy, Lucas Hernández, Rubén Castro, Rafael Van Der Vaart.... La lista es interminable, rebasa los caracteres y excede justamente los nombres propios. Porque son éste y aquel, el de más allá y el de acá, el que gana millones y el que gana poco menos que millones, el que es titular y el suplente, el que se arregla el pelo en cada jugada y el que escupe al piso antes de patear. Son nombres propios exponentes del sistema heterocispatriarcal.
En el fútbol, uno de los deportes más populares a nivel mundial, se ensalza continuamente la masculinidad hegemónica, se re genera constantemente el pacto entre machos, se cristaliza la figura del futbolista como ídolo impoluto, que perpetúa y evidencia este entramado de violencias.
La contundente opinión de @LinaArciniegas respecto a su compatriota Sebastián Villa, acusado de ejercer violencia de género contra su novia ?????? pic.twitter.com/utNrAPG7H6
— 90min ES (@90minEspanol) December 7, 2020
ESE PEQUEÑO GESTO QUE SE VUELVE NOTICIA
Los medios de comunicación ponen el foco en que jugadores reconocidos como Cristiano Ronaldo, hoy compañero de equipo de Greenwood, y otros como Jesse Lingard, David De Gea, Paul Pogba, Ederson Cavani y Scott McTominay dejaron de seguir en redes al futbolista recientemente denunciado. ¿Qué es lo que hace noticiable ese hecho? ¿Por qué un mínimo gesto de desaprobación se convierte en foco de las notas? Quizás porque aparece una grieta superficial en ese pacto de machos, que incluye muchos actores sociales -jugadores, autoridades de clubes, la prensa, el público- que señala nunca soltarle la mano, nunca dudar de su versión, siempre sospechar de la persona denunciante, mirar para otro lado, no hacerse cargo, entre tantos otros mecanismos.
Centurión tiene una cláusula en su contrato que dice que en caso de (volver a) verse involucrado en un caso de violencia de genero, Vélez podría rescindirle el contrato. Todo del área de género y del protocolo que impulsó. pic.twitter.com/9rbWLMTzIf
— Nati ? (@NatiRamoneOk) December 4, 2020
MEDIDAS ANTE SITUACIONES DE VIOLENCIA DE GÉNERO
En todo el mundo, los feminismos vienen exponiendo lo que sucede dentro de los clubes de fútbol; desde hace años se han dado la tarea de visibilizar las situaciones de violencias por motivos de género hacia el interior de las instituciones y en muchos casos se han propuesto algunos abordajes: primero, la creación de áreas de género específicas que atraviesen toda la entidad y en segundo punto, protocolos que se activan ante estas situaciones de violencia.